Pedro E.Bastidas P.

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SOBRE EL DIVORCIO

Este texto es parte del guión del programa "EL DIVORCIO", el cual escribiéramos para la serie PSISOLUCIONA. Deseamos compartirlo con Ustedes:
Con alta probabilidad cualquiera de nosotros ha estado relacionado directa o indirectamente con una situación de divorcio: ya sea que haya ocurrido en nuestros hogares o en las familias de nuestros amigos y allegados. Pareciera ser un fenómeno cada vez más común en nuestra sociedad. Curiosamente, las personas se casan por ”afinidad” y se divorcian por “incompatibilidad”. ¿Será que llaman afinidad a aspectos que no son lo suficientemente sólidos y profundos para mantenerse juntos?, o que la expresión “incompatibilidad de caracteres”, es sólo un término jurídico, tras la que se esconden las verdaderas razones por las que hombres y mujeres cancelan una relación matrimonial? Estas y otras inquietudes nos lleva a preguntarnos por las causas del divorcio.
Los especialistas señalan algunos aspectos importantes en el deterioro de la pareja y posterior divorcio: Infidelidad, conflictos de poder, intromisión de las familias de ambas partes, problemas económicos, problemas de comunicación, la vida sexual, la crianza de los hijos, la inmadurez emocional de los miembros de la pareja, expectativas irrealistas de los novios y novias acerca de la vida en pareja, etc. Quizá una causa principal pero menos visible de las rupturas matrimoniales es que muchas parejas se enamoran y se casan, suponiendo que con eso ha terminado la tarea conyugal. Tienden a pensar que todo lo demás funcionará automáticamente por el solo hecho de que se aman, lo cual dista mucho de ser verdad. Un matrimonio exitoso es un proceso que va más allá del amor, del noviazgo y de la ceremonia nupcial.
Aunque no hay una única causa que hace que las parejas se divorcien sino que se plantean una variedad de factores, de lo que si estamos seguros es que el divorcio es un proceso de ruptura doloroso y triste que requiere de una asesoría profesional muy especializada para que se pueda enfrentar de la manera menos traumática posible. Pareciera también un factor común que la pareja ante la crisis, comiencen a observarse como enemigos, rivales y puedan realizar acciones dirigidas a lesionar al otro, a veces sin darse cuenta que se podría estar perjudicando de una manera irreversible la salud emocional de los hijos e hijas quienes se presentan vulnerables ante la situación y muchas veces ni la comprenden. Pero también ocurre que ante situaciones de extremo conflicto, la mejor solución es la separación, pues al no llegar a una salida que mantenga el vínculo del matrimonio, se puede transitar hacia el divorcio tomando la decisión de mutuo acuerdo y de la forma más pacífica posible.
Si ha decidido casarse prontamente, le recomendamos lo siguiente:
• Aquellas personas que planifican casarse deben formarse e informarse acerca del matrimonio. Acudan a parejas que han logrado un matrimonio de larga data y sobretodo feliz. Pregúntenles cuales han sido los ingredientes que cada uno ha aportado a la relación. Busquen y analicen literatura sobre el tema.
• Intenten conocerse como son realmente y pensar que más allá de los mitos románticos acerca del matrimonio como: Él es el “amor de mi vida”, ella es “mi media naranja” o somos “almas gemelas”, debemos hacer elecciones de pareja de manera conciente, madura y asertiva.
• Procuren el mayor crecimiento personal posible en cuanto a sus emociones, comunicación, resolución de conflictos y negociación; clarifiquen consigo mismos y con el otro sus expectativas sobre el matrimonio. Y ante todo no olviden que el matrimonio es un proceso que exige respeto, compromiso, conocimiento y voluntad, no es un acto mágico que en sí mismo garantiza el éxito y la felicidad.
Y una vez que ha decidido divorciarse, ¿qué debería hacerse?
• A aquellas parejas que ya han decidido divorciarse les sugerimos buscar ayuda profesional. Un especialista puede facilitarles la revisión objetiva de sus problemas y la adquisición de nociones teóricas y prácticas que les permitan una mejor relación aún después de separados. Lo ideal es que la separación ocurra en términos amistosos, así la lesión emocional será menor.
• También le recomendamos a estas parejas de separados que adquieran información sobre la comunicación asertiva, el abandono de la lucha por el poder, la fijación de límites a terceras personas, la crianza de sus hijos y la negociación, esto le ayudará a entender las razones de su separación y les dará herramientas para llevarse mejor.
• Las parejas de divorciados no deben perder de vista que separarse de quien ha sido su pareja no es separarse de sus hijos. Es fundamental no usar a los hijos como peones dentro de una lucha contra el otro. Para ello un especialista puede ayudarles. La pareja debe tratar de alcanzar acuerdos en cuanto a alimentación, cuidado, visitas, etc.
• Finalmente, sugerimos hacer una especie de revisión que posibilite el crecimiento emocional para que en caso de intentar otra unión ésta resulte exitosa.

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